Este post viene a colación por el comentario anónimo de uno de mis lectores a un post del día 30 sobre las vacaciones de los profesores. Se me ocurrían tantas cosas que he preferido contestar con un post.
No recuerdo bien quien era pero había un pintor impresionista que en su época fue muy criticado por pedir mucho dinero por sus cuadros. Uno en concreto era un paisaje rápido, manchado, donde no había nada definido pero donde se intuía un paisaje brumoso. El pintor contestaba que él no pedía todo ese dinero por hacer un cuadro en un día, sino por toda una vida dedicada a la pintura para poder llegar a pintar así. Con el tema de las vacaciones del profesor pasa algo parecido. La mayoría de nosotros hemos hecho grandes esfuerzos estudiando y preparándonos durante muchos años para poder tener unas buenas condiciones laborales.
Muchos conocidos a menudo me critican por mis vacaciones o por lo poco que trabajamos los profesores; incluso yo, cuando trabajaba en la empresa privada en los inicios de mi carrera, también decía lo mismo. A mi me suena un poco a lo que pasaba cuando se empezó a hablar de quitar el servicio militar obligatorio o cuando alguna vez se ha comentado el suprimir las novatadas de los colegios mayores, siempre había alguno que decía "si a mí me lo han hecho, ahora que lo pasen otros".
A ver, reconozco que este empleo tiene buenas condiciones, pero también creo que hay colectivos que están mejor que nosotros. Por ejemplo, yo cambiaría sin pensármelo mis 3 meses de vacaciones por un trabajo de profesor en la universidad con menos vacaciones.
Tampoco creo que lo de tocarse los huevos sea exactamente así. Conozco muchos profesores que o han montado un negocio, o dan clases en la universidad, o trabajan en otra empresa, o pintan, o escriben libros, o crían a sus hijos, o estudian otra carrera, o escriben en el periódico, o dirigen una banda de música, o dan conciertos... Para mí tocarse los huevos era otra cosa: tomarse una
caipirinha bajo un cocotero todo el día.
Por otro lado, tampoco estoy en contra de que en la industria se trabaje menos. Hay un libro, que se llama "Del paro al ocio" de Luis Racionero que habla sobre que no sería necesario que todo el mundo trabajara tanto si se organizara todo esto de otra forma. De hecho creo que todos deberíamos trabajar menos horas para poder estar más con nuestra familia por ejemplo. Lo que está mal montado es lo demás, no lo nuestro. El problema es que muchas veces son los propios trabajadores los que prefieren trabajar más.
Otro aspecto es el siguiente: hace poco había bonanza económica y mucha gente cobraba mucho dinero en la construcción y en otros sectores que tenían tirón. La gente pudo comprarse cochazos y casas, y vivir a lo grande, mientras los funcionarios manteníamos nuestro sueldo. Nadie dijo nada entonces de lo bien que se vive de funcionario.
Hay que pensar también, por otro lado, que el hecho de que haya trabajos con mejores condiciones sociales es un avance de la sociedad, la lástima es que estas ventajas no puedan llegar a todo el mundo. ¿Cual es la alternativa? ¿Todo el mundo trabajando 12 horas diarias sin parar, sin excepción?. No lo veo muy utópico. Los que están arriba del todo cobrando dividendos nunca trabajarán tanto. Como decía un profesor mío, si trabajar fuera bueno los ricos trabajarían.
Yo no me meto con ningún trabajo y reconozco que todos tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Ahora bien, me gustaría resaltar que hay muchos otros trabajos donde hay también muy buenas condiciones y nadie dice nada. Por ejemplo, conozco a algún comercial que cuando a mediados de mes ya ha cumplido sus ventas previstas ya no vuelve al trabajo hasta el mes siguiente; también conozco a uno que montó un pub, le fue bien, contrató gente para llevarlo y ya no volvió más a trabajar; o los jefes de pequeños negocios que no trabajan demasiado y cobran un sueldo de acuerdo a su categoría; o los que viven de los alquileres de varios pisos...
También me gustaría decir que las vacaciones pueden entenderse como una forma de salario cobrado en especies, igual que otras remuneraciones como pueden ser jubilaciones más tempranas, recibir productos de la empresa, y otros tipos de ventajas sociales que algunas empresas ofrecen. En este sentido habría que plantearse qué salarios son justos y cuales no lo son en relación al trabajo realizado, pero este es un tema difícil de valorar. ¿Las comisiones que se llevan algunos comerciales son proporcionales a su trabajo? ¿En operaciones de compra venta siempre el beneficio es proporcional al trabajo de los especuladores? ¿Los sueldos desorbitados de algunos ejecutivos son proporcionales a sus esfuerzos? ¿Los futbolistas cobran de acuerdo a su trabajo, y los famosos, y los artistas cotizados? ¿Y los políticos? Si nos planteamos que tantas vacaciones no son justas también habría que plantearse muchas otras cosas.
Por otro lado la mayoría de los que nos quejamos es porque vemos que la calidad de la educación va a menos y nos preocupa el futuro de nuestros alumnos y de nuestro país, no por escaquearnos del trabajo. Durante mucho tiempo los profesores hemos sido considerados como unos jetas. De hecho todos hemos tenido algún profesor que contribuyó a esta imagen, porque no hacía nada de nada. Pero la mayoría no somos así. Además de que en todos los colectivos hay jetas, los típicos que se escaquean de trabajar todo lo que pueden. Ya se que en la privada es más difícil que los haya, pero también los hay. Lo que yo he visto es que la mayoría de los profesores trabajan lo mejor que saben y pueden.
Tengamos en cuenta que en las condiciones en que trabajamos actualmente, como comento muchas veces, y sin las vacaciones que tenemos, esto no lo podría aguantar nadie. Nuestras vacaciones son necesarias. Aún así se de gente que no ha aguantado este trabajo y se lo ha tenido que dejar, o de muchos que acaban destrozados de los nervios. Habría que ver las estadísticas a ver cuantos acaban con baja por depresión según el tipo de trabajo, si tengo un momento lo buscaré.
Y finalmente, puestos a denunciar parásitos de la sociedad, los hay peores: desde los multimillonarios que por el hecho de nacer en el lugar adecuado no trabajan nada de nada, hasta los que defraudan a hacienda o al estado.
Y si todo esto no os convence, ya sabéis, probad a dar clases en secundaria una temporada. Si tenéis una diplomatura no es tan difícil, os apuntáis a una bolsa de interinos y ya está. En los colegios concertados y privados no es del todo difícil entrar, ánimo y a disfrutar!
Feliz Navidad
Hace 7 horas

2 comentarios:
Pues eso, que se coma lo que me he comido y me estoy comiendo yo, y por sumarle un poquito más, lo que te tragas tú, a ver a qué le sabe :-)
Es un poco como todo, mi ex (bueno ahora ex ex :s) es bombero. Trabaja un día -hace turnos de 24 horas- y para cuatro. La gente sólo ve, que para cuatro, pero no el peligro que corre en su trabajo muchas veces. Y que por ello, lo mismo un día va y no vuelve.
Una amiga policía igual, pero ella hace 7x7, sean los días que sean -festivos, domingos, llueva o truene- siete trabaja, siete libra. Nadie ve que ella sale con una pistola a la calle cada día, solamente que medio mes no trabaja.
La gente no suele pararse a pensar estas cosas, sólo ven lo que quieren ver, y critican sin tener ni puta idea.
Por otra parte pienso... mmm... es lo que tiene el anonimato, pero a mí me parece bastante cobarde. En fin...
Un besín, Toro.
Yo ya ni me molesto en discutir con quienes me echan en cara las vacaciones que tenemos. Como mucho, les digo que cualquiera que apruebe la Selectividad puede estudiar Magisterio, que la elección de oficio es libre, pero ya ni eso. El año pasado tuve que soportar los desafueros de un fulano en la frutería porque teníamos fiesta el día anterior al de Todos los Santos:que si qué se han creído (los maestros), si la fiesta cae en sábado que se jodan, que a ver qué hago yo hoy con mi hija... Me eché a reír y le dije: "Tiene usted toda la razón, hay pocos días de clase porque muchas personas necesitarían al menos tres veces más años de colegio para aprender algo de educación". Ni me contestó.
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