La vida en sociedad tiene sus cosas.
Vamos en un barco, todos juntos, y aunque a algunos nos pese, dependemos totalmente del que lleva el barco. Es el precio que tenemos que pagar por tener seguridad y cierto grado de progreso.
Y si los que dirigen el timón son homínidos poco evolucionados...
La situación no es muy halagüeña:
La enseñanza, la sanidad (públicas) y la inversión social no son importantes.
Las grandes compañías, y no los gobiernos, dirigen el mundo.
La ecología está en el último lugar de prioridades.
Se globaliza el movimiento de capitales y mercancías pero no se globalizan los derechos humanos y las leyes.
Los países compiten en lugar de cooperar.
Los ricos son intocables.
Los pobres son cada vez más pobres.
El capitalismo, el mercado libre y el fraude campan a sus anchas sin que nadie les ponga coto.
EL PSOE no me convence. Lo único que me alienta a votarles es que la alternativa para mí es mucho peor. Sin embargo, a pesar de todo, creo que hay que votar por convicción y no por motivos prácticos. El voto útil a la larga es un lastre. La política es demasiado importante como para no apuntar lejos. Quizá haya que cambiar algo ya, y sólo tenemos un voto.
El PP me convence aún menos, porque apoyan al poderoso y al rico, porque menosprecian lo
social y pretenden reducir el estado al mínimo. Les gustaría dejar que
la mano invisible de Adam Smith repartiera host... er, quiero decir la
riqueza. Porque el trabajador debe conformarse con lo que le de su señor
por obra y gracia de Dios, que por algún motivo es el dueño del capital y
bastante tiene (pobre) con sufrir el riesgo de tener el capital en sus manos. El que tiene dinero debe ser por algo y nosotros no somos nadie para alterar ese orden de cosas tan natural. Porque en el fondo no aspiran a un mundo mejor, sino que representan a los que quieren seguir viviendo bien ahora, bajo la excusa de que funcionan o gestionan mejor (cuidado con los tópicos políticos tan extendidos).
Creo que es el momento de una opción política nueva. Se llama Equo y la dirige Juan López de Uralde, exdirigente de Greenpeace, y está formado por la unión de los partidos verdes españoles.
Habrán muchos argumentos en contra. Que si es una utopía, que si con sólo ideales bonitos no se puede gobernar... que no son patriotas, que si lo público no es eficiente. No me creo nada.
Hace falta gente honesta y valiente. Hace falta gobernar con valores, mirando a lo lejos, con la brújula.
La nave se hunde, y hay pocos botes salvavidas.
La única opción es salvar el barco entero.

No sabía nada de Equo. Intentaré informarme, pero pienso que no pasará de simbólico. No hay nada que se pueda oponer al poder de los especuladores. El gobierno no es casi nada. Ayer lo decía el trader ante las cámaras. Cuando miro a Obama, a Merkel, a Sarkozy, etc, me doy cuenta de que esos señores no tienen el poder. Está en otro lado y es inaccesible para el ciudadano. Creímos en la política pero eso ya se ha acabado. Sólo ponen fantoches para que nos entretengamos votándoles y pensemos que tenemos capacidad de decisión, que importamos. Bah.
ResponderSuprimirComparto tu pesimismo, pero aún creyendo o sabiendo que hay poco que hacer, hay que elegir algo, no tenemos elección, porque incluso no hacer nada es una elección.
ResponderSuprimirUn saludo.